Debo confesar que durante casi cuatro años no comprendía el tema del ayuno.
Sabía que se trataba de privarme de alimentos durante el tiempo que considerara. Unos me decían que podía ayunar algo que me costara... que se podía ayunar desde hablar por messenger, hasta bebidas siempre y cuando fuera algo que me costara dejar. Me decían también que debía hacerlo cuando quería oir realmente al Señor o cuando realmente le hiba a pedir algo que realmente necesitaba y anhelaba con todo mi corazón. Otros me decían que cuando ya me costara demasiado, que no estaba bien porque Dios odia los sacrificios. Otros me dicen que debo buscar hacerlo en un día donde pueda orarle y estar en su presencia más de lo normal; y finalmente veía que otros, siempre contaba con que habían ayunado y que les había costado muchísimo o contaban lo que Dios había hecho en ese tiempo.
Dado lo anterior, y mi desconocimiento del tema, hice algunos ayunos, pienso hoy, todos sin éxito.
Hace como dos año había leido Marcos 2, 18 y no había comprendido los versiculos 21 y 22, lo del vestido viejo y el parche nuevo, y menos lo de las odres. No entendía cuál era la relación de eso con el ayuno. Hasta que un día, el Señor me dió uno de los buenos regalos que el suele dar. Una revelación certera sobre el ayuno. Me puse muy feliz de que me revelará algo que desde hace dos años había estado ocultísimo para mi y quiero escribir sobre ésto. Porque el ayuno no es cualquier cosa, y no se hace así como asi.
Marcos 2, 18 al 22 dice:
18"Al ver que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, algunos se acercaron a Jesús y le preguntaron: -¿Cómo es que los discípulos de Juan y de los fariseos ayunan, pero los tuyos no?
19 Jesús les contestó:
-¿Acaso pueden ayunar los invitados del novio mientras él está con ellos? No pueden hacerlo mientras lo tienen con ellos. 20 Pero llegará el día en que se les quitará el novio, y ese día sí ayunarán. 21 Nadie remienda un vestido viejo con un retazo de tela nueva. De hacerlo así, el remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor. 22 Ni echa nadie vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, el vino hará reventar las odres y se arruinarán tanto el vino como los odres. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevas. "
Hoy, estamos en ese momento donde el novio, Jesús, se nos ha sido quitado. Hace ya varios miles de años está con nuestro papá arriba en el cielo. Luego nuestro momento donde debemos ayunar es ahora. Eso es claro. Pero qué es el vestido viejo?, qué es el retazo de tela nueva?, qué son los odres viejos?, qué es el vino nuevo?... Estos versículos del 21 al 22 encierra una gran gran profundidad sobre el ayuno. Pienso que involucra una exigencia muy grande que yo ni siquiera había percibido sobre ayunar, una exigencia que esta estrechamente relacionada con el hecho de que dos cosas encajen: No puedes ser un vestido viejo, un hombre o mujer que NO está revestido con la Justicia divina, entiendase ésto como que el día o días que ayunemos debemos habernos arrepentido de absolutamente TODOS nuestros pecados y estar vestidos de lino blanco, de la santidad del Señor. Este es un requisito del ayuno, no una consecuencia. debemos estar ese día como hombres NUEVOS, para que ahí sí podamos poner un parche de vestido nuevo: La presencia de Dios que nos reestablece de nuestros dolores y sopla vida en abundancia. Pienso que ese retazo de tela o ese vino nuevo, no es el espíritu santo. Él ya está habitando en nosotros por medio de la fé y por medio de la asignación del Padre todo poderoso a nosotros como nuevas criaturas. Sin embargo, esa presencia más allá, esa nube de su gloria es ese vino nuevo que SOLO puede vertirse en odres nuevos.
Es vital también que notemos lo que pasa, si seguimos haciendo ayunos de la forma "farisea", "sepulcros blanqueados", vestidos viejos poniendonos retazos de vestido nuevo: "El remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor". Vé el peligro tan grande?. "El vino hará reventar las odres" dice. ¿Será ésto que en el juicio final, esa será una causa más de condenación? o será que por el contrario significa que se harán más grandes nuestras iniquidades?. No se la verdad. Pero sé que la palabra dice que se "hará peor" y no quiero que eso me pase. Por esa razón digo que hice antes en mi ignoracia ayunos sin exito alguno y pido perdón a Dios por ésto, y por eso también le digo a usted hoy: Tiene planeado ayunar?, pienselo dos veces, antes de hacerlo como se debe.
Por ese requerimiento de estar absolutamente pulcros en nuestro día o días de ayuno, es que el Señor mismo dice en Isaías 58, 4 al 7:
"4 Ustedes sólo ayunan para pelear y reñir, y darse puñetazos a mansalva. Si quieren que el cielo atienda sus ruegos, !ayunen, pero no como ahora lo hacen!
5 ¿Acaso el ayuno que he escogido es sólo un día para que el hombre se mortifique? ¿Y sólo para que incline la cabeza como un junco, haga duelo y se cubra de ceniza?¿A eso llaman ustedes día de ayuno? y el día aceptable al Señor?
Veo que esa palabra es radical absolutamente, y corta con todo mal genio que le da a uno por no comer, con toda irritabilidad por no dormir, con todo juicio contra aquellos que no hacen lo que "uno hace", contra toda altivez, contra toda habladita mal en contra de alguién, contra toda queja y desesperanza, contra toda codicia de lo que otros tienen, contra toda inmoralidad sexual, contra toda "apariencia de martir" lo que seguro lo insita a uno a contar que: "Estoy ayunando". Ese es un asunto entre El y yo. Nadie más. Heche un vistaso a Mateo 6, 16.
También en Isaías 58, 6 nos dice el Señor con TODA claridad cómo el quiere que ayunemos:
6" El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura?
7 ¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus semejantes?"
Es curioso, parece que el ayuno no es más que consagrarte especialmente durante todo un día a El. Pienso que hay que cambiar la forma de ayunar. Y yo con razón no oía las respuestas a mis plegarias!... Mis ayunos creo que fueron aborrecibles a los ojos del Señor.
Sin embargo, aunque es difícil para uno tener la valentía para afrontar el dolor que causa afrontar todo aquello que hemos hecho mal ante el, y ponernos en Paz de verdad con El. y disfrutamos de éste día donde estamos concentrados en Jesús y en el gigante todo poderoso, tenemos unas promesas inigualables:
8 "Si así procedes, tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad;
tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá.
9 Llamarás y el Señor responderá; pedirás ayuda, y él dirá:"¡Aquí estoy!" .
Isaías 58, 8-9.
Entonces animémonos, no nos engañemos, generalmente, o nose si seré yo la única que le pasa, uno tiene su pecado por allí rondando, que uno no quiere confrontar por que es doloroso y no lo quieres tocas. Pero vasta recordar las primeras palabras de Jesús iniciando su ministerio:
¡Arrepiéntanse porque el reino de los Cielos está cerca!



