INCRÉDULOS Y CRÉDULOS!
Hay tanta diferencia entre el día y la noche como entre aquellos que creen y aquellos que no creen. Algo que se pondrá en evidencia para aquellos que creen será día eternamente y para los incrédulos será noche eternamente. Pero ya en esta vida terrenal la diferencia también sale fácilmente a la luz. La palabra dice que los impíos tendrán muchos dolores, pero los creyentes serán rodeados por la misericordia de Dios.
A los incrédulos en este texto se les llama impíos. Con eso se quiere señalar a la gente que va por la vida sin Dios. Y esto puede ser de dos maneras. De una manera totalmente radical en la que no quieren saber nada de Dios. Y también de una manera mas refinada en la que en parte cuentan con Dios y en parte no quieren saber nada. Los impíos pueden, pues, estar sentados también en la Iglesia. De nombres son cristianos, pero a Dios lo tienen al margen de sus vidas. En esencia son impíos, gente que, se puede comparar con un caballo o con un mulo sin freno. Y aunque tengan frenos no se quieren dejarse guiar. Quieren tener sus vidas en sus propias manos. Dios no tiene por qué venir a cuentas. Y por eso no tienen entendimiento. Son necios.
Y en su necedad sirven a los ídolos. Ya que no existe un punto neutral. Quien no sirve a Dios, sirve automáticamente a los ídolos. Ya sean los ídolos de los primeros tiempos de la humanidad o los ídolos modernos de la humanidad o los ídolos modernos de la sociedad actual. Nuestra propia mente es nuestro ídolo, nuestra propia opinión, nuestra propia voluntad o nuestro propio deseo. En todo esto somos unos impíos.
Y de los impíos dice el texto que tienen muchos dolores. Eso no quiere decir que siembres se vea claramente. Incluso con frecuencia parece lo contrario, los impíos tienen prosperidad, tras prosperidad. Y sin embargo cuando llega su final sólo queda el dolor de la eterna miseria. Aun así sobre esta tierra en muchos casos también tienen ya su parte de aflicción. Miseria tras miseria los atrapa y no encuentran ninguna salida. Su vida se derrumba como un castillo de naipes. Parece ser una quimera. No tienen un ayudador que les socorra.
Muy distinto es en aquellos que creen. En el texto se nos presentan como personas que confían en el Señor. Ellos no andan solos por la vida. Paso a paso se dejan guiar por el Señor. Dios no es ningún adorno marginal en sus vidas. El es totalmente decisivo. Y El, en efecto, determina de hecho sus vidas. Ellos le siguen llevando en su propia cruz detrás del Señor. Y con ello entregan todo lo de sus manos: En primer lugar todos sus pecados y toda sus reprobable existencia; porque ellos confían que el Señor ha cumplido en la maldición de la cruz todo por ellos. En segundo lugar le confían todas sus preocupaciones e interrogantes, todas sus penas y necesidades.
Y allí se entregan ellos mismos con todo lo que tienen en los brazos de Dios Padre.
Sus manos llenas de gracia y amor por Su Hijo Jesucristo. Y por eso son unas manos de apoyo. Y tambien unas manos seguras llenas de seguridad. Unas manos de las que nadie los puede arrebatar. Unas manos en las que nos podemos sentir seguros ante los misterios de nuestra vida.
Y asi confiamos en todo sólo en el Señor.
¿Difícil? Si. Pero, sobre todo, hermoso sin igual. Porque ahora vamos a comprender lo que el Señor Jesús dice, esto es, que aquellos que pierdan su vida son quienes precisamente la van a encontrar. El que tiene a Jesús, tiene suficiente.
Y el texto dice que entonces la misericordia de Dios nos rodeará. Eso quiere decir que esa misericordia de Dios es un muro alrededor nuestro. Para defendenos, para cuidarnos, para alegrarnos y hacernos felices.
La misericordia de Dios es Su favor, Su amor, Su gracia. Totalmente inmerecido, pero sin embargo lo obtendremos porque Jesús lo ha merecido.
En una palabra, la misericordia de Dios es Su amor insondable revelado en el Niño del pesebre. Por eso jamás puede romperse. Tú nunca lo puedes perder. Siempre puedes confiar en El. Siempre permanece.
Porque Dios es fiel. De continuo El cuida de que Su misericordia nos rodee.
¿Significa eso que los creyentes no tienen ningun problema? Pero no olvides que los creyentes, al igual que los incrédulos, pueden sufrir tambien dolor tras dolor. Pueden pasar por profundas pruebas y castigos.
Tenemos un ejemplo en Job. Pero a pesar de todo, en los creyentes, es totalmente diferente de los incrédulos. Ya que ellos no estan solos ante la prueba. Su Dios y Redentor les ayuda en todo. Ellos saben como dice el Salmo 40:17 que, si bien es cierto que es un pobre y miserable, pero piensa en El.
El Salmo 33:18,19 nos confirma: "He aqui los ojos del Señor sobre los que le temen, sobre lo que esperan es Su misericordia, para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre".
VIGILIA!
TUVIMOS UNA VIGILIA ESPECTACULAR EL SABADO PASADO (24 DE NOV/07) DONDE SENTIMOS EL PODER Y LA PRESENCIA DE DIOS FUERTEMENTE, Y TENEMOS EN EL CORAZÓN REALIZAR CADA DOS MESES UNA VIGILIA, POR LO TANTO,
EL SABADO 2 DE FEBRERO DEL 2008 TENDREMOS LA SEGUNDA VIGILIA QUE SEGURO SERÁ ESPECTACULAR, Y SE HARÁ EN LA CASA DE SAMUEL!
VAMOS PREPARANDO NUESTRO CORAZÓN, PARA TENER UN TIEMPO DONDE ADOREMOS AL SEÑOR EN ESPIRITU Y EN VERDAD, EN DONDE INTERCEDAMOS Y DONDE CADA UNA SIRVA CON PALABRA Y TESTIMONIOS QUE EL SEÑOR LE HAYA REGALADO!...
UN ABRAZO!..
MFZ
Mateo 13, 23
23" Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta."
Mateo 7 , El que quiera más que le piquen caña!!
" Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se
os abrirá.
8Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al
que llama, se abrirá.
9¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo
pidiere pan, le dará una piedra?
10¿Y si le pidiere un pez, le dará una
serpiente?
11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á
vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas
cosas á los que le piden?
12Así que, todas las cosas que quisierais que los
hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta
es la ley y los profetas."
Ustedes pueden creer el amor de Dios tan grande con nosotros?. Con sinceridad mi mente humana y maldadosa no alcanza a visualizar tanta bondad junta... a veces trato de comparar la bondad del Señor con la persona más amorosa y misericordiosa que conosca, y así y todo, no alcanzo a hacerme una idea... es como cuando alguien me habla de que un País tiene un PIB de 10 mil billones de dolares: No sé cuanto es eso, no me cabe en la cabeza tal número, pero lo que sí sé es que es demasiado dinero, porque es más de lo que tiene la empresa más adinerada que conosco.
Tomar deciones: Será?
Alguna vez antes de ser cristiana, le pedí a Dios que jamás me permitiera tomar decisiones, yo no quería eso, no quería nunca embarrarla.
Tal fue así que no tengo hoy una respuesta para haber estudiado psicología, pues mi mamá me lo sugirió y yo accedí. Después me ofrecieron un trabajo que era la antitesis en cierto modo de lo que yo quería, sin embargo también dije accedí. Posteriormente, empeoró la cosa: me pidieron hacer cosas más serias que no quería hacer, pero dado mi falta de carácter, también accedí
Seguramente quienes son decididos, radicales y sabios no podrían concebir una vida así sin duda alguna, pues saben que los frutos de una vida que no afronta el hecho de que debes tomar decisiones, se comen tu vida. Uno no se da cuenta, pero entra en un círculo vicioso: al no tomar decisiones, no ganas terreno ni experiencia para tomaras y por lo tanto no tienes elementos a la hora de decidir, lo cuál acentúa el hecho que no decidas.
Cuando se vive la vida así, por experiencia propia puedo decir que las consecuencias son nefastas: miras para atrás y te sientes enajenado de tu vida, no tienes convicciones de nada, pierdes tu fortaleza interior, estas llena de temor y confusión dentro de tu mente, y caminas en la derrota. Buscas la aprobación de los demás y dependes del hombre para poder respirar y hacer cualquier cosa. Te sientes víctima de la vida y el tormento es algo que está presente siempre.
Una mujer a sus 40 años, se dio cuenta que había vivido así, y ahora, que quiere hacer lo que quiere hacer, es demasiado tarde: tiene hijos, esposo, carrera, trabajo…Ya ni siquiera es bíblico que empiece de ceros y cambie abruptamente los caminos de su vida. Gracias a Dios, yo solo tengo 24 años, tengo al Señor en mi corazón y por su gran misericordia, y ha hecho, lo que hará con las personas que eran como yo: ponernos en un punto donde nos confronta. El punto es que esto, no viene sin su ayuda, el a todos, nos exige algo siempre que nos equipa y nos da herramientas para cumplir eso. El ahora, me ha dotado de sabiduría, seguridad e identidad en él, y sobre todo, me ha empezado a construir como una persona con un espíritu de valentía y una mujer de fe.
Con solo esas dos cosas, valentía y fe, puedes ser una persona decidida, que camina en lo que quiere, lo cual proviene de la voluntad del Señor (El pone el querer y el hacer como una sola cosa!). Tal ves lo más difícil de tomar decisiones es tener que renunciar a algo, y eso necesita de gran fuerza interior que proviene de la fe, pues cuando estas renunciando hoy a algo, estas renunciando a lo que hoy estas viendo y tocando, estas renunciando a una realidad. Mientras que lo que esperas que suceda con lo que acabas de renunciar, es algo que ahora no ves, pero que esperas con certeza pase mañana, y eso, no es otra cosa que la fe. Lo que supone esto es tener también los ojos en el futuro, adelante, por eso escrito está en Lucas 9, 62: y Jesús dijo: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. Esto significa que no puedes mirar al pasado, no puedes ponerte a mirar a lo que renunciaste, o a las equivocaciones que cometiste en el pasado, o a los pecados que ya confesaste, pues esto destruye la fe y genera miedo.
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